La casa · Desde 1998
Una casa botanica al borde del Cantabrico.
Hortus no es una empresa de paisajismo. Es una casa pequena, con cuatro personas, cuatro cuadernos de campo y un compromiso simple: no plantar nada que no sepamos cuidar durante diez anos.
Como empezo todo en la calle Burgos.
En el otono de 1998, Esteban Saiz Quevedo —hijo de un capataz de la finca de los Botin— firmo el alquiler de un local de cuarenta metros cuadrados en el numero 14 de la calle Burgos, a tres calles del Mercado de la Esperanza. La idea no era abrir un negocio sino tener un sitio donde guardar las herramientas heredadas de su padre, una mesa para dibujar y un telefono que pudiera dar a sus primeros clientes de Santander.
"El jardin es un acuerdo entre quien lo planta y quien lo va a heredar. Por eso escribimos."
El primer encargo serio llego en abril de 1999: un jardin de hortensias en una casa de Cabuerniga. El segundo, en julio del mismo ano, fue la restauracion de un seto de boj en un palacete del Sardinero. Esteban tardo nueve semanas en aceptar el segundo trabajo porque queria estudiar el archivo fotografico de la familia antes de cortar nada. Esa lentitud, hoy, es nuestra firma.
Lucia Bringas Castanedo entro como aprendiz en 2007, recien licenciada de Biologia por la Universidad de Cantabria. Manuel Otero Cabarcos llego en 2010, agronomo formado en Lugo. Carlota Pelayo Setien se sumo en 2017, despues de tres anos como conservadora en un jardin historico de Valladolid. Cuatro personas, ningun proposito de crecer mas.
Tres acuerdos internos que nunca rompemos.
El tiempo manda
Si la podada de la camelia exige marzo, esperamos marzo aunque el cliente tenga prisa. Lo escribimos en el contrato.
El presupuesto se cumple
Cierre por partidas. Si encontramos un imprevisto, lo discutimos antes de pedir un solo euro adicional.
Las plantas tienen razon
No forzamos especies que el clima cantabro rechaza. Si un cliente insiste, lo dejamos por escrito y declinamos el encargo.
El herbario interno de la casa.
Mantenemos un fichero de 318 especies que cultivamos al menos un ciclo completo en el clima cantabro antes de recomendarlas a un cliente. El fichero esta en una caja de carton verde, no en una nube.
El herbario nacio en 2003, cuando Esteban perdio en una sola noche una coleccion entera de salvias por una helada tardia. Escribio un cuaderno con las condiciones exactas del fracaso y, desde entonces, ninguna especie nueva entra en el catalogo de la casa sin haber pasado al menos un invierno entero en una de nuestras fincas de prueba en Selaya y Camargo.
Las fichas las escribe Lucia a mano, con boli verde para fenologia, marron para suelo y negro para observaciones libres. Cada planta tiene un proveedor titular y, cuando es posible, uno suplente en la cornisa cantabrica.
Veintisiete anos en numeros
Donde estamos y hasta donde llegamos.
Sede en Santander, taller en Camargo, fincas de prueba en Selaya. Trabajamos en toda Cantabria y, por encargo justificado, en las provincias limitrofes.
Si quiere conocernos, mejor venga a verlo.
El taller en Camargo abre los sabados de 10 a 13. Sin cita previa, sin compromiso.